LITERATURA GRIEGA MODERNA (NEOGRIEGA).
Dimitris Angelis (Atenas, 1973, poesía, ensayo),, Kostas Vrachnos (Kalamata, 1975, poesía, ensayo, traducción),
Yannis Doukas (Atenas, 1981, novela),
Anguelikí Korré (Atenas, 1992, escritora de poesía, cuento, teatro),
Azancot, Nuria; Arjona, Daniel. Esperando a los bárbaros. “El Cultural” (10-VII-2015). Los intelectuales griegos ante la crisis europea.
El escritor griego Nicos Cavadías (Manchuria, China, 1910-Atenas, 1975).
Hernández de la Fuente, David. Nicos Cavadías, poeta de los mares lejanos. “El País” Babelia 1.577 (12-II-2022).
La escritora griega Kikí Dimulá (1931).
Kikí Dimulá (o Dimoulá) (1931), poetisa vanguardista.
Dimulá, K. La pasión de la lluvia. Varios traductores. Point de Lunettes. 2017. 132 pp.
Dimulá, K. Símbolos solubles. Trad. de Nina Anghelidis con colaboración de Juan Antonio González. Linteo. 2017. 100 pp.
Andresco, Víctor. Kikí Dimulá. “Echo de menos aquella Grecia sin nubes, luminosa”. “El País” Babelia 1.338 (15-VII-2017).
La escritora griega Phoebe Giannisi (Atenas, 1964).
Giannisi, Phoebe. Homérica. Trad. de V. Fernández e I. Nicolaidou. Vaso Roto. 2023. 128 pp. Poemario que actualiza a los personajes de Homero.
La escritora griega María Iordanidu (1897-1989).
La escritora griega María Kriezi-Iordanidu (Constantinopla, 1897-Atenas, 1989).
Iordanidu, María. Vacaciones en el Cáucaso. Trad. de Selma Ancira. Acantilado. 2020. 208 pp. Novela autobiográfica. Reseña de Guelbenzu, José María. Las cosas son así. “El País” Babelia 1.497 (1-VIII-2020).
El escritor griego (y en sueco) Theodor Kallifatides (1938).
Libros.
Kallifatides, Th. Otra vida por vivir. Trad. del neogriego de Selma Ancira. Galaxia Gutenberg. 2019. 133 pp. Reseña de Cruz, Juan. Como si fuera el último libro. “El País” (1-VII-2019).
Kallifatides, Th. El asedio de Troya. Trad. del neogriego de Neila García. Galaxia Gutenberg. 2020. Novela de una maestra que conlleva la ocupación nazi con el ejemplo de la Iliada. Entrevista de Alberola, M. Theodor Kallifatides. “No ser feminista hoy en día es totalmente estúpido”. “El País” (3-III-2020).
Entrevistas.
Cruz, Juan. Theodor Kallifatides. “Toda mi vida he intentado sobrevivir a la opresión”. “El País” (21-VII-2020).
Artículos.
Vargas Llosa, M. Regreso a Grecia. “El País” (18-VIII-2019). Loa del libro del griego, afincado en Suecia y escritor en sueco hasta este libro, Theodor Kallifatides, ‘Otra vida por vivir’ (trad. por Selma Ancira, editada por Galaxia Gutenberg).

Kavafis: ‹‹No hallarás otra tierra ni otro mar. / La ciudad irá en ti siempre (…) Otra no busques —no la hay (…) / La vida que aquí perdiste / la has destruido en toda la tierra››.
Kavafis, K. Reflexions / Poemes d’un jove artista. Trad. d’Eusebi Ayensa. Edicions Cal·lígraf. 2020. 164 pp. Ressenya de Castaño, Manuel. Des de la més rica substància del passat. “El País” Quadern 1.844 (4-III-2021).
Kavafis. K. Poesia completa (I i II). Trad. catalana
d’Eusebi Ayenza. Editorial Flâneur. 2024. 464 i 424 pp. 154 poemes. Ressenya de
García, Manel. Erotisme i nostàlgia en la
poesía completa de Kavafis. “El País” Quadern 1.972 (5-V-2024).
Llovet, J. Marginalia.Traduccions catalanes de Kavafis. “El País” Quadern 1.658 (8-XII-2016).
El escritor griego
Nikos Kazantzakis (1883-1957).
Nikos Kazantzakis (Herclión,
12-II-1883-Friburgo de Bresgovia, 26-X-1957) fue un influyente escritor griego,
nacido en Creta (entonces parte del Imperio Otomano). Estudió Derecho en Atenas
desde 1902 y Filosofía en París desde 1907, donde fue influenciado por su
profesor Henri Bergson y sobre todo por las lecturas de Nietzsche, de tras su
regreso a Grecia le atrajo en 1914 el nacionalismo panhelénico y en los
decenios siguientes tuvo una activa carrera diplomática y de alto cargo de la
Administración, por lo que viajó mucho por Europa, Asia y África, lo que moldeó
su pensamiento vitalista y universalista. Se decantó luego por el comunismo, pero
cuando visitó la Unión Soviética en 1925-1929 se desilusionó de Stalin. En 1945
colideró el entonces pequeño partido socialista griego y ese año fue ministro
sin cartera en el Gobierno, del que dimitió al año siguiente.
Con el tiempo se convirtió en un intelectual conocido por explorar la lucha entre espíritu y carne, la fe, la libertad, la condición humana y la humanidad de lo divino.
En su producción destaca por su fama la novela Zorba el griego (1946), que celebra la vida (“Un hombre necesita un poco de locura, si no nunca se atreverá a cortar la soga y ser libre”, esto es contrasta el sentido apolíneo de la vida del narrador con el sentido dionisiaco de Zorba) a través de un personaje apasionado, inspirado en un minero real, pues en 1917 conoció a Georgios Zorbas, y explotó con él una mina de lignito en la región griega de Mani que Nikos había comprado con la herencia de un tío paterno, pero la experiencia terminó en fracaso económico y tuvieron que cerrar la explotación, aunque el vitalismo insobornable de Zorbas le acabó de reafirmar en su vocación de escritor; y permanecieron en contacto epistolar hasta la muerte de Zorbas en Serbia, donde explotaba una cantera, durante la Segunda Guerra Mundial. Fue adaptada al cine por Michael Kakoyannis en Zorba el griego (1964), con Anthony Quinn, Alan Bates (el narrador, aquí el inglés de origen griego Basil, no un griego como en la novela), Irene Papas (la viuda) y Lila Kédrova (Hortense); muchos recuerdan la danza sirtaki final con la célebre música de Mikis Theodorakis. Se localizó en la cretense ciudad de La Canea, en la comarca rural de Apokoronas y en la playa del pueblo de Stavros (península de Akrotiri).
La trama se inicia en un café de El Pireo, justo antes del amanecer en una tormentosa mañana de otoño (no se dice el año, pero algunos datos apuntan a una secuencia entre el verano de 1917 y mayo de 1918, en medio de la Gran Guerra, que solo aparece de modo velado y poco realista, como si no hubiera combates en la región del Egeo ni en el Mar Negro). El narrador, de 35 años, es un intelectual de familia cretense, se decide a dejar de lado sus libros por unos meses después de ser alentado por las palabras de un amigo, Stavridakis, que ha dejado los estudios para ir al Cáucaso (años después morirá en Tiflis) con el fin de ayudar a griegos étnicos que están sufriendo persecución. Inicia un viaje a Creta con el fin de reabrir una antigua mina de lignito y sumergirse en el mundo de los campesinos y la gente de la clase trabajadora.
Está a punto de sumergirse en su ejemplar de ‘La Divina Comedia’ cuando siente que está siendo observado; se da la vuelta y ve a un macedonio de unos sesenta y cinco años mirándolo a través del cristal de la puerta. El hombre entra y de inmediato se le acerca a pedir trabajo. Dice ser experto como cocinero, minero y tañedor del santuri y se presenta como Alexis Zorba. El narrador se siente fascinado por el lenguaje lascivo y expresivo de Zorba y decide darle trabajo como capataz. En su camino hacia Creta, hablan de un gran número de temas y los soliloquios de Zorba establecen el tono para gran parte del libro.
A su llegada, rechazan la hospitalidad de Anagnostis Kondomanolious, el dueño del café local, y siguen la sugerencia de Zorba de ir al hotel de la ya mayor Madame Hortense, que no es más que una fila de viejas casetas de baño. Se ven forzados por las circunstancias a compartir una caseta. El narrador pasa el día describiendo la isla, cuyo paisaje le recuerda a "la buena prosa, cuidadosamente ordenada, potente y sobria", y leyendo a Dante. Al regresar al hotel para la cena, invitan a Hortense a su mesa y hacerle hablar de su pasado de cortesana, una ensoñación rejuvenecedora. Zorba le pone el mote de "Bubulina" y, con la ayuda de su címbalo, la seduce. El espíritu del protagonista hierve en su habitación mientras escucha los sonidos de su romance.
Al día siguiente, se abre la mina y comienza a trabajar. El narrador, cuyos ideales socialistas le llevan a intentar confraternizar con los trabajadores, es advertido por Zorba de que debe mantener las distancias. "El hombre es una bestia. Si usted es cruel con él, le respetará y temerá; si es amable con él, le sacará los ojos". Por su parte, Zorba se sumerge en la tarea, que es una característica de su actitud: ser absorbido en lo que uno está haciendo o con quien se está en ese momento. Con bastante frecuencia, Zorba trabaja infinidad de horas y pide no ser interrumpido durante el trabajo, y en otros momentos va desgranando su vida, una sucesión de golpes que, sin embargo, nunca le hundieron porque vive muchos amores, solo una vez casado (un hijo murió a los tres años, una hija se casó), dos breves veces emparejado en Rusia (con Sofinka en Novorosisk, y con Nusa en una aldea del Kubán) e incontables amoríos. Por su parte, el narrador entabla una relación con una atractiva viuda, Surmelina, condenada sin remedio por la gente por su rechazo mortal a casarse con un joven pretendiente, Pavlís.
El narrador recupera su entusiasmo vital junto a Zorba y las personas que lo rodean, pero, al final, suceden las muertes de la viuda y Hortense, y tras el hundimiento de una galería de la mina el derrumbe del teleférico (1 de mayo) para bajar madera de la montaña, su última posibilidad para ganar dinero, con lo que acabará su estancia en Creta y y ha de regresar arruinado a Atenas. Su despedida de Zorba resulta triste para ambos, que se recordarán. Concluye con la noticia (después de la hiperinflación alemana de 1923) de la muerte del macedonio Zorba en su pueblo al sur de Skopje, en la Macedonia dominada por Serbia e integrada en Yugoslavia, donde explotaba una mina de magnesita, se casó y tuvo una hija.
Otras novelas son Cristo de nuevo crucificado (1948), que presenta la pasión de Cristo en un pueblo griego moderno. También tuvo una adaptación por Martin Scorsese al cine, La última tentación de Cristo (1988), con Willem Dafoe, la homónima novela (1951), un estudio psicológico revisionista de Jesús que, como la anterior; generó una amplia controversia religiosa, y fue excomulgado en 1955 por la Iglesia Ortodoxa. Libertad o muerte (Capitán Michalis) (1953), sobre la revuelta cretense de 1889 contra los otomanos, con un protagonista que evoca al padre del escritor. El pobre de Asís (1956) reflexiona sobre San Francisco de Asís y el cristianismo.
En otros géneros escribió poesía épica como en La Odisea (una secuela moderna) (1924-1938), ensayos, obras de teatro, libros infantiles y de viaje, y epistolarios.
Fue nominado varias veces al
Premio Nobel de Literatura, perdiendo por un solo voto en 1956.
Murió de leucemia en Alemania en
1957 y fue enterrado en Heraclión, Creta, donde no se le permitió ser sepultado
en un cementerio ortodoxo. Su legado es un epitafio grabado en su tumba
en Creta: “No espero nada. No temo nada. Soy libre”. El museo arqueológico de
la ciudad guardó en una habitación su biblioteca y archivo.
Kazantzakis, Nikos. Zorba
el griego (Vida y andanzas de Alexis Zorba). Trad. de Selma Ancira.
Acantilado. 2015. 374 pp.
El escritor y artista griego Nikos Khuliaràs (Ioannina, 1904-2015).
Khuliaràs, Nikos. L’altra meitat. Trad. catalana de Mercè Guitart. Males Herbes. 2017. 168 pp. Ressenya de Lozano, Antonio. La ‘tercera via’ literària grega. “El País” Quadern 1.711 (25-I-2018).

El escritor griego Yorgos Seferis (1900-1971).
Seferis, Y. Diaris de bord. Trad. catalana de Joan Frederic Calabuig. Adesiara. 2020. 240 pp. Tres diarios de 1940, 1944 y 1955. Ressenya catalana de Castaño, M. Esperança sota la inutilitat humana. “El País” Quadern 1.794 (16-I-2020).
La escritora griega Ersi Sotiropoulos (1954).
Ersi Sotiropoulos (Patras, 1954), autora de novelas, ganadora del Premio Nacional de Literatura y el de la Crítica en 2008 por la novela Zigzag entre naranjos amargos, censurada por pornográfica tras una denuncia ultraderechista.
Sotiropoulos, Ersi. Qué queda de la noche. Sexto Piso. 2018. Novela sobre la estancia de tres días del poeta Kavafis en el París de 1897. Entrevista de Sánchez-Vallejo, M. A. Ersi Sotiropoulos novela al Kavafis aprendiz de poeta. “El País” (2-V-2018).
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